Este sábado, 24 de octubre, se conmemora en todo el mundo el Día Internacional
contra el Cambio Climático, una fecha establecida por la ONU para sensibilizar a
todos los habitantes del planeta sobre el grave peligro que conlleva el
calentamiento global.

Cada día, en diferentes puntos de la geografía mundial, el planeta nos manda
mensajes sobre las enormes transformaciones que está sufriendo por el cambio
climático: las cambiantes pautas meteorológicas que amenazan la producción de
alimentos, el aumento del nivel del mar que incrementa el riesgo de inundaciones
catastróficas, la disminución de los caudales de los ríos…
Los efectos del calentamiento global nos afectan a todos y si no se toman desde
ya medidas drásticas será mucho más difícil y costoso adaptarse a sus efectos en
el futuro.

El cambio climático es un reto mundial, que encuentra expresión en iniciativas
como el Acuerdo de París, la Agenda 2030 de Naciones Unidas o el Pacto Verde
Europeo.

La lucha contra el cambio climático y la transición ecológica también se ha
convertido en uno de los ejes fundamentales de la acción de nuestro Gobierno.
Éste declaró en enero pasado la emergencia climática y ambiental en nuestro
país, en respuesta al consenso generalizado de la comunidad científica, que
reclama acción urgente para salvaguardar el medio ambiente, la salud y la
seguridad de la ciudadanía. Desde mayo, se tramita en el Parlamento la Ley de
Cambio Climático y Transición Energética para alcanzar la neutralidad de
emisiones a más tardar en 2050. Y la transición ecológica también es un pilar
básico del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la economía
española que recién ha presentado el Gobierno con su estrategia para afrontar la
crisis del COVID-19 y desencadenar el desarrollo de una segunda gran
modernización de la economía española.

Afrontar un fenómeno tan diverso y complejo como el del cambio climático
requiere acción en todos los niveles de la sociedad; desde luego empezando por
los responsables políticos y las administraciones, pero también por parte de las
empresas, las organizaciones sociales, la ciudadanía…

Por esta razón, el PSOE ha puesto en marcha su Plan de Transformación
Ecológica y Digital. Integrar las energías renovables y mejorar la eficiencia
energética en sus sedes, incentivar la movilidad sostenible de sus trabajadores
y trabajadoras, potenciar el activismo medioambiental entre sus militantes, son
algunas de las acciones de este Plan Luz Verde con el que el PSOE reafirma su
tradicional compromiso con la defensa del medio ambiente y la protección del
planeta y aspira a convertirse en una organización referente en sostenibilidad.